¿Para qué trabajar tanto?

En algún punto seguramente has llegado a preguntarte: “¿Para que trabajar tanto?” y es normal, no te sientas culpable. Puede que por el estrés de tu trabajo ó un día cargado te sientas muy frustrado y con ganas de tirar todo para no seguir.

A pesar de todo esto, en un momento de calma de vuelves a reencontrar con tus motivaciones, con tus sueños, con tus metas, con todo aquello que indirectamente te mueve a seguir trabajando (a parte de tus obligaciones).

En momentos de frustración es recomendable apartarte por 10 minutos de tu lugar de trabajo y respirar profundo, para que con la mente clara y la mirada puesta en tu motivación puedas volver al trabajo. Seguramente ya verás un panorama distinto.

Trabajamos por nosotros y por alguien. ¿Cual es tu motivación?